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Alerta para el trigo por roya amarilla en Entre Ríos, el monitoreo es clave

En esta campaña la roya estriada es la enfermedad más frecuentemente detectada en la provincia. Se sugiere monitorear en horas tempranas, donde las hojas están bien desplegadas y sería preferible días nublados; la luz solar dificulta la observación.
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La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, Campo Global y Laboratorio de Patología Vegetal del INTA-EEA Paraná a cargo de la Ing. Agr. Norma Formento, brindaron información actualizada acerca de la sanidad de los cultivos de trigo y los mapas de riesgo climático para la ocurrencia de las enfermedades foliares más importantes.

Los profesionales advirtieron que los mapas poseen como única finalidad promover el monitoreo de cada lote en particular, ya que los mismos pueden o no estar afectados por una misma enfermedad, aun cuando se trate de una variedad conocida como susceptible. Las variaciones se pueden dar por localidades, fechas de siembra, nivel de fertilización, rotaciones, etcétera.

En Entre Ríos, en general, los trigos que se caracterizan por un aspecto general muy bueno, se encuentran en la etapa de encañazón, avanzando rápidamente hacia Z39  es decir hoja bandera completamente desplegada.

La roya estriada, lineal o amarilla –Puccinia striiformis– es la enfermedad más frecuentemente detectada en la provincia. Por las características de esta roya, es posible que la incidencia sea mayor a la observada a “ojo desnudo” o en el campo. La incidencia no debería superar el 10% en variedades susceptibles desde Z32 en la etapa de encañazón.

Se halla distribuida en toda la región agrícola de Entre Ríos. Se sugiere monitorear en horas tempranas, donde las hojas están bien desplegadas y sería preferible días nublados; la luz solar dificulta la observación. Existen gran cantidad de hojas, que poseen al menos una pústula  o bien se ubican en el extremo de la hoja, donde no es fácil su detección .

“Variedades que hasta la campaña anterior eran muy buenas desde el punto sanitario, están presentando rodales de roya estriada o amarilla, lo que sería un avance de algunas razas sobre genotipos sanos”, indica el informe citado.

También se detectan variedades susceptibles con reacciones de hipersensibilidad, es decir áreas cloróticas con escasas o sin pústulas de roya estriada o amarilla, con las típicas estrías . En estos casos, es conveniente volver a monitorear a los 3 días para una correcta toma de decisiones, sin embargo sería conveniente que las urediniosporas aunque lleguen al lote, no germinen y sean incapaces de infectar la hoja provocando esos síntomas

Por otro lado, se detectan niveles severos de roya anaranjada o de la hoja –Puccinia triticina– sola o bien acompañando, en otros casos a la roya estriada o amarilla,  advierten los técnicos del INTA y de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos .

Norma Formento –especialista del INTA Paraná, Entre Ríos–recomendó “aumentar la frecuencia de los monitoreos y observar con detenimiento las hojas inferiores de los cultivos”. Una vez confirmada la presencia de la enfermedad será necesario cuantificar en variedades susceptibles –no deberían superar el 10 % de incidencia, es decir estrías de roya en no más de 10 hojas.

Últimos registros de la enfermedad

“Si bien la roya era considerada una enfermedad ocasional, desde el 2000 se expandió por el mundo y la vieja población de razas fue reemplazada por otras nuevas”, explicó Formento, quien agregó: “Estas, de mejor adaptación, fueron agresivas a temperaturas más altas (18°C) y podrían ser la causa de la expansión geográfica y de las recientes epifitias”.

En este sentido, subrayó la importancia de “seleccionar variedades comerciales de trigo con buen comportamiento a roya estriada o amarilla” y lo consideró “una técnica de manejo eficaz, de costo bajo y amigable con el ambiente”.

En cuanto a los últimos registros de la enfermedad, la técnica recordó que en 2010 fue detectada en lotes de producción en las localidades de Viale y Hasenkamp (Paraná), Maciá (Tala) y Perdices (Gualeguaychú). En 2015, se la registró en Oro Verde (Paraná) en pocas hojas de una variedad susceptible.

En 2016 y 2017, la enfermedad se diseminó rápidamente por toda la región pampeana y extrapampeana con altos niveles de severidad en cultivares muy sembrados por los productores trigueros.

Se trata de un parásito obligado capaz de afectar todos los estados fenológicos del cultivo. Históricamente fue importante en regiones frescas y húmedas como el norte de Europa, región Mediterránea, medio este y oeste de Estados Unidos, Australia, este de África, China, India, Nueva Zelanda y región andina de América del Sur.

A su vez, su presencia es relevante en áreas tropicales a latitudes altas como el norte de África, valles del Himalaya, Pakistán y México.

La roya amarilla en detalle

La roya amarilla es una enfermedad de aparición esporádica y suele detectarse en la región triguera sur, sobre cultivares altamente susceptibles de trigo pan, trigo candeal y triticale, cuando las temperaturas durante la primavera son más bajas de las normales.

“Para producir infección y afectar el rendimiento de los cultivos, esta roya requiere que las temperaturas sean inferiores a los 13 °C y que el período en el que la hoja queda mojada no debe ser menor a las seis horas”, explicó Formento y aclaró: “Puede aparecer durante todas las etapas del cultivo”.

Según Formento, “el signo típico de esta roya es la presencia en las hojas de pústulas muy pequeñas, de color amarillo limón, ubicadas en el sentido de las nervaduras, lo que le da un aspecto de distribución lineal”.

Debido a que el área afectada se necrosa, los rindes de la planta pueden caer considerablemente. “De las royas que afectan al trigo es la única que se propaga más allá del lugar del punto inicial de infección”, señaló Formento y agregó: “Pocas infecciones iniciales pueden derivar en el secado de las hojas”.

 

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