Opinión

Coimas en el Senasa: $ 70 mil para cajonear un expediente

Un ganadero de Coronel Pirán denunció nada menos que al principal responsable de la regional Buenos Aires Sur del Senasa, el veterinario Gabriel Meléndez, por haberle exigido un soborno de 70.000 pesos para cajonear un expediente con supuestas infracciones. El ganadero presentó ante las autoridades del organismo pruebas contundentes que Bichos de Campo reproduce ahora: varios mensajes de texto y hasta estos videos con conversaciones entre él y el funcionario, que casi no dejan lugar a dudas.

Los hechos ocurrieron entre mayo y junio de 2016, pero fueron denunciados en enero pasado. La víctima, Rubén Dario Carnero, vive en General Pirán y como muchos allí se dedica a la cría de bovinos. Presentó a las autoridades una extensa carta documento que -en tres carillas- contiene detalles del intento de coima y reclama una investigación sobre Meléndez y el abogado Luis María Pernas, del servicio jurídico del organismo.

El caso es gravísimo porque Meléndez no era ningún “pichi” y de confirmarse el ilícito se sabrá que la corrupción está instalada también en los más altos niveles jerárquicos del organismo sanitario. Sucede que este profesional estaba a cargo de Buenos Aires Sur, una de las 14 regionales en las que se dividió el Senasa hace unos años. Tenía a su cargo 43 oficinas zonales y dos laboratorios especializados en Mar del Plata y Bahía Blanca. Y 40 años de trayectoria que ahora pueden terminar en el tacho de basura. Meléndez ingresó a Senasa en 1977 como paratécnico en el Mercado de Liniers y en 1982 fue transferido a Coronel Vidal. Su cargo actual lo ocupa desde 2007.

Ni bien supo del caso, hace unos meses, el propio ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, ordenó al Senasa llevar una investigación a fondo de este caso. Todavía hoy Meléndez figura con su alto cargo en la página oficial de Senasa, aunque voceros de ese organismo aclararon que fue separado de inmediato de su cargo a la espera de los resultados de un sumario interno. A cargo de esa regional está ahora el agrónomo Emiliano Cacace.

Carnero, en su denuncia, relató haber sido “víctima de constante acoso por parte de personal de ese organismo” desde 2015. Todo comenzó cuando personal del Senasa que dependía de Meléndez realizó una inspección al establecimiento “El Resuello de Rufino”, donde había hacienda del propio Carnero junto a otros animales que eran propiedad de la firma Radoncar SRL. Esta empresa ganadera había sido creada en 2011 por Carnero y una mujer de General Madariaga llamada Ana Radonjihch, pero el productor denunciante aclaró que ya se había desvinculado de la sociedad.

“En el acta labrada en dicha ocasión se habría constatado diferencia de animales entre los egresos efectuados desde dicho establecimiento y la documentación sanitaria correspondiente”, explicó Carnero en la carta documento. Radoncar SRL efectuó su propia defensa y descargo ante el Senasa, como correspondía.

Pero sucedió que ”en la creencia errónea de que el suscripto tenía algo que ver con Radoncar SRL, me contactó el señor Gabriel Meléndez, dependiente del Senasa, quien como se acredita en los mensajes de texto, lo hacía por sí pero también en supuesta connivencia con el doctor Luis María Pernas, asesor de dicho organismo y quien a la postre suscribió el dictamen” que dio por cerrado el caso inicial.

¿Cuál era el fin de los llamados? “Dichos contactos básicamente buscaban presionarme con promesas de que si les abonaba la suma de 70.000 pesos a ellos no enviarían las actuaciones a la Ciudad de Buenos Aires y la eventual sanción nunca se concretaría. En definitiva, me argumentaban que la pena sería mucho mayor y que debía arreglar con ellos”, explicó el ganadero.

En su denuncia, el productor aclaró que los llamados siempre fueron efectuados por Meléndez y nunca por Pernas, aunque “el primero hablaba como si estuviera en connivencia con el letrado, circunstancia que no puedo aseverar y por lo tanto pido se investigue”.

En la conversación que el productor mantiene con Meléndez, éste parece indicar que Pernas es el mayor responsable de la maniobra corrupta. Cuando Carnero dice que “70 lucas es mucha plata”, el funcionario de Senasa responde: “Yo soy un mero intermediario. Si vos querés yo le digo (al abogado) que (el expediente) siga su curso, y a otra cosa mariposa”.

Por Matías Longoni /Bichos de Campo

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Rosario Perriere

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