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¿Cómo preparar la huerta para otoño-invierno?

Se acerca el otoño y con ello las temperaturas comienzan a disminuir. Es una estación que se caracteriza además, por días más cortos y noches largas, por lo tanto, se debe planificar qué tareas realizar para implantar una huerta con características agroecológicas para la autoproducción de hortalizas saludables.
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Si se tiene aún implantado cultivos de verano es necesario ir cosechando los mismos en tiempo y forma para evitar que no permanezcan demasiado tiempo en el suelo y se vean afectados por enemigos naturales que pueden llegar para quedarse allí. Por otro lado, este tema puede restar tiempo para realizar tareas de desmalezado, remoción del suelo, incorporación de abonos, etc.

En el caso de iniciar una huerta es conveniente, primero planificar qué tipo de cultivos sembrar de acuerdo al espacio que se desea cubrir con las hortalizas a consumir. Para ello, es conveniente consultar un calendario de siembra para tener toda la información de las especies para la zona donde se ubicará la huerta. También es necesario saber qué requerimiento de insumos, tales como semillas, herramientas, cinta métrica, estacas y piola para marcar los canteros, además de regadera o manguera para realizar el riego.

Si en la casa hay perros o gatos, se debe contar con un cerco que les impida el ingreso a la huerta. Se puede realizar con alambres, estacas, botellas o bien, con especies arbustivas, aromáticas, florales o medicinales.

Ese espacio deberá estar alejado de la proyección de la sombra de la copa de los árboles. Y en el caso de paredones dejar un espacio para evitar que los cultivos generen humedad a la misma. Si se siembra verduras de hoja es necesario contar con un espacio donde reciba luz solar entre 3 y 5 horas, para cultivos que dan frutos.

Preparación del suelo

Una vez que se dispone del espacio, es necesario realizar una limpieza de materiales indeseables (latas, alambres, restos de bolsas, plásticos, cascotes, piedras, escombros, vidrios etc.) y retirarlos.

Si hay malezas se realizará una carpida y los pastos se llevarán al abonero. El trabajo en el suelo se realiza con determinado nivel de humedad: ni muy seca ni muy mojada.

Marcar los canteros con estaca e hilo. El ancho será de alrededor 1 metro hasta 1,20 m. El largo de acuerdo a los espacios que se dispongan en la planificación. Entre los canteros se dejarán espacios de alrededor 0,50-0,60 m de ancho para poder caminar con comodidad.

 

Con la ayuda de una pala al inicio del cantero se hará una zanja de 0,30 m de ancho y 0,30 m de profundidad, tratando de tomar panes enteros de tierra y evitando invertir el pan de tierra.

Esa primera línea de pan de tierra se depositará al inicio del cantero. De esta manera se van haciendo cortes de panes enteros de 10-15 cm y lo empujamos a la zanja anterior.

Cuando se llegue al final del cantero, completar con la tierra depositada en la cabecera o bien, con tierra del abonero. Si hay pedazos grandes de tierra, romper con ayuda de la asada.

Finalmente nivelar con el rastrillo, regar con una lluvia fina, para evitar que el suelo se erosione se puede colocar en superficie algún resto de la carpida o material grueso como hojas secas, etc. Cuando se disponga de la semilla, pasar el rastrillo para retirar el material en superficie, marcar la línea de siembra, humedecer y sembrar o trasplantar, cubrir con tierra y regar.

Fuente: INTA

 

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