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Crónica de una consecuencia anunciada

por Gustavo Picolla – GP Hedging Consulting

En una nota que escribí a medidos del 2011 y que titulé “El trigo necesita del bien común” decía lo siguiente:

“El problema del sector agropecuario y en particular la comercialización del trigo es que no hay molineros y exportadores exitosos si los productores no están conformes por lo recibido por su cereal y menos aún, si la transferencia de recursos entre los actores se dirige desde las políticas públicas. Son ganancias circunstanciales, que no le dan previsibilidad al negocio y lo ponen en peligro en mediano y largo plazo”.
“La consecuencia es que habrá menos harina y por ende menos pan, pastas, galletitas, fideos, etc. pudiendo verse perjudicados la industria alimenticia en general y obviamente, el consumidor final”.
Si bien puede resultarle extraño que hace dos años pronostiqué lo que sucede hoy con el trigo permítame decirle que no es nada más, ni nada menos, que la lógica consecuencia de no pensar en el bien común de la cadena. Cuando un eslabón de la cadena, o dos, piensan en el beneficio propio en desmedro del resto lo lógico es que al final del camino pierdan todos. Y si bien el Gobierno fue el principal culpable por la política aplicada ha tenido dos eslabones de la cadena como cómplices del zafarrancho que estamos viendo hoy.

En mi columna de la semana pasada explicaba los motivos del porque no creo que vaya a faltar trigo, aunque lo que falta es trigo de calidad. Entonces esta semana me propuse investigar qué había pasado en los años 2008 y 2009 cuando la cosecha fue de 8,3 y 9 millones respectivamente. Luego de analizar las variables llegué a la conclusión que gran parte del problema actual es que el Gobierno cambió su accionar con respecto a la cantidad que se reservaba como existencia final de cada campaña. En efecto a fines de la campaña 2007 las existencias finales ascendían a 2,1 millones de toneladas, en el 2008 a 3,5 millones y en el 2009 a 3,6 millones. La campaña 2011/2012 comenzaba con 5,1 millones de existencia inicial y se produjeron 11,4 millones. ¿qué pasó entonces? Lo que sucedió es que la campaña 2012/13 arrancó con 1,6 millones de toneladas producto de que el Gobierno en su necesidad de hacer caja modificó su política con respecto a las existencias finales y permitió vender todo lo que necesitaba. Habrán pensado “vendamos todo lo que podamos total con 12 millones de producción más algo de existencia estamos bien”. Por supuesto que no tuvieron en cuenta el escenario ocurrido durante la campaña actual. ¿Desconocimiento? ¿Improvisación? ¿Exceso de confianza? La verdad no lo sé. Lo único que sé es que la mesa de los argentinos ha sido el gran verso de la década y que solo interesa la platita!!!

En los mercados internacionales seguimos transitando el famoso “mercado climático” y para las dos próximas semana los pronósticos del clima son benévolos para el desarrollo de los cultivos. En su informe semanal el USDA informó que la condición buena/excelente de los cultivos de soja es del 65% cuando el año pasado para esta misma época el porcentaje era del 53%. Hay que prestar atención a esto porque de producirse una excelente campaña en los EE.UU., de hecho es necesario que así sea, los precios pueden bajar. La soja julio cotiza a u$s 574,86 y la noviembre a u$s 460,03,
es decir esta última cotiza u$s 114,83 por debajo de la posición julio y de mantenerse las buenas condiciones climáticas es factible que los precios busquen acercarse a los de noviembre. Lo mismo sucede con el maíz, buenos pronósticos de tiempo y el diferencial en este caso se amplió a u$s 66,24 con los futuros de diciembre cotizando por debajo de los futuros de julio. Atenti!!

Con respecto a los meses actuales, evidentemente lo que sigue sosteniendo los precios son la escases de existencias con las que cuenta EE.UU. producto de la feroz sequía que azotó al cinturón maicero y la demanda que no cesa en su actitud de compra. En el caso del maíz la industria del etanol, la de alimentos para los animales y una demanda externa que compró 336.700 toneladas producto del cese de comercialización en Argentina y de fallos en los compromisos de entrega asumidos por los comerciantes indios dieron sustento a la posición julio. Mientras que para la soja los procesadores de harina continúan demandando el poroto aunque en esta semana vimos una desaceleración en el ritmo de exportaciones de harina, según lo informado por el USDA.

El informe trimestral del USDA sobre stocks y área sembrada al 1 de junio dio mayor sustento a lo expresado en los párrafos anteriores. En efecto, los stocks informados tanto del maíz como de la soja estuvieron por debajo de lo estimado por los analistas lo que dio tinte alcista a la posición julio. En contraposición a esto el área sembrada fue menor a lo esperado para el maíz y casi similar para la soja dando sustento a las bajas que vimos durante la semana.

El trigo, por su parte, continúa bajando debido a que se están viendo rindes por encima de lo esperado a medida que avanza la cosecha de los cultivos de invierno. Asimismo dio soporte a las bajas las buenas condiciones de los cultivos en Europa que deprimió las cotizaciones del trigo en el viejo continente. Ni los stocks, informados por el USDA, menores a los esperados por los analistas, ni las buenas ventas de exportación pudieron revertir la caída de los precios. La noticia de que China tiene que cubrir un faltante de aproximadamente 10 millones de toneladas producto de las abundantes lluvias que deterioraron la calidad de los cultivos sostuvo los precios del cereal con calidad para industrializar. No obstante hay que tener en cuenta que de confirmarse las buenas perspectivas de cosecha en Europa, Rusia, la zona del Mar Negro y Australia el impacto en las cotizaciones sería a la baja pudiéndonos encontrar en el mes de enero con precios por debajo de los u$s 195,50 que tenemos hoy en el MATba. En defensa del sostenimiento de los precios considero que habrá que conocer cual es la superficie final que se siembre en Argentina y la calidad de los trigos debido a la falta de buenas semillas.

En nuestro país continuaron firme los precios en el mercado disponible con los molinos pagando entre $ 2.300 y $2.520 según la calidad de los trigos. Con respecto a la nueva campaña según lo informado por la Bolsa de Cereales se lleva sembrada el 52,8% de las 3.900.000 hectáreas estimadas y las cotizaciones oscilan los u$s 190,- aunque con escasos negocios. El maíz por su parte mostró números negativos en el disponible y en los futuros. La presencia de los exportadores para hacerse de mercadería fue menor esta semana aun que el ritmo de embarque continuo firme. Los consumos pagaron, dependiendo la calidad, entre $ 870 y $ 910 en Chacabuco y entre $940 y $980 en Baradero. Quizás la noticia sorprendente fue la apertura de 16 millones de toneladas para la campaña 2013/14 aunque veremos el efecto que esto tiene en la intención de siembra de los productores. En línea con lo sucedido con la posición julio en CBOT los precios de la soja disponible, en nuestro país, mostraron subas llegándose a pagar $1.710,- en Bahía y $1.690 en San Martín. No obstante en los mercados de futuros la tendencia fue a la baja.

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