Dios en la Tierra

Hoy el santoral recuerda a San Marcelo

16 de enero de 2022. Domingo II del Tiempo Ordinario. El santoral recuerda a San Marcelo. Evangelio de hoy. Reflexión del Padre Alfredo Nicola.

Libro de Isaías 62, 1 – 5.

Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida.
Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor.
Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios.
No te dirán más “¡Abandonada!”, sino que te llamarán “Mi deleite”, y a tu tierra “Desposada”. Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un esposo.
Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios.

Salmo 96 (95)

Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre.
Día tras día, proclamen su victoria.

Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos.
Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;

aclamen la gloria del nombre del Señor.
adoren al Señor al manifestarse su santidad:
¡que toda la tierra tiemble ante él!
Digan entre las naciones: “¡El Señor reina!
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”.

Carta I de san Pablo a los Corintios 12, 4 – 11.

Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu.
Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor.
Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos.
En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común.
El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu; a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas.
Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.

Evangelio según san Juan 2, 1 – 11.

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí.
Jesús también fue invitado con sus discípulos.
Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”.
Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía”.
Pero su madre dijo a los sirvientes: ” Hagan todo lo que él les diga “.
Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una.
Jesús dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde.
“Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete”. Así lo hicieron.
El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo
y le dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento”.
Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios

Propósitos

¿Quién no quiere celebrar en una boda? ¡Hay que sanar el concepto de fiesta! Dios hace alianza con nosotros, somos sus consortes. Necesitamos caminar, día a día, en clave de Alianza. ¡A agradar al Esposo!
¡Amén y adelante! ¡Buen fin de semana!

P. Alfredo Nicola
(Argentina)

Hoy celebramos a San Marcelo, el Papa que acogió a los que se apartaron de la Iglesia

Hoy celebramos a San Marcelo Papa, quien ocupa el puesto número 30 en la lista de los Pontífices.

Marcelo fue Vicario de Cristo por el breve periodo de un año (308 – 309), cuando le sobrevino la muerte estando en el destierro. La fecha de su nacimiento es incierta, aunque se sabe que nació en la ciudad de Roma. Su fiesta se celebra cada 16 de enero.

Fidelidad y valentía

San Marcelo padeció la terrible persecución de Diocleciano entre los años 303 y 305 a la que logró sobrevivir, manteniéndose fiel a su sacerdocio en medio de las circunstancias más extremas; cuando muchos, por temor, habían incurrido en la apostasía o habían abandonado las prácticas cristianas. Marcelo se distinguió, en ese sentido, por su gran valor.

Asumió el papado casi 4 años después de que su predecesor -el Papa Marcelino- muriera. Lamentablemente, la persecución había producido una gran inestabilidad en la organización eclesial, que solo empezó a amainar con la elección de Marcelo. El miedo al martirio había dejado descabezada a Roma y, por la historia de la Iglesia, sabemos que una Iglesia acéfala sufre muchísimo, “como ovejas que no tienen pastor”.

Apostasía y retorno a casa

La Providencia divina, a pesar de todo, sostuvo a la comunidad cristiana y esta se mantuvo fiel, y, en ese espíritu, escogió a Marcelo. Él, una vez elegido, decidió acoger a quienes habían abandonado la práctica del cristianismo o habían apostatado. A ellos les puso como condición el arrepentimiento público y la penitencia, de manera que todos tuvieran la opción de volver al seno de la Iglesia. Es sabido que los papas que se inclinaron por el perdón en esas circunstancias recibieron críticas, especialmente de aquellos que fueron torturados, se les confiscaron sus bienes o que vieron morir a tantos entregando su sangre. Con todo, San Marcelo era consciente de que muchos deseaban volver al redil y de que había que trazar una ruta de acuerdo a la justicia y la caridad. Bien aconsejado por hombres santos, decretó el camino penitencial para los que quisieron el retorno.

Dios envía trabajadores a la mies

En paralelo, Marcelo ordenó la reconstrucción de los templos destruidos durante la persecución y se dedicó a reorganizar la estructura eclesial. Se dice que fue un hombre de carácter enérgico, pero moderado. Como organizador, dividió Roma en 25 sectores y puso al frente de cada uno a un presbítero.

Muchos aceptaron la decisión del Pontífice con respecto a los apóstatas, pero algunos promovieron protestas y lo acusaron de conspirar contra el emperador Majencio, quien excediéndose en su función civil, terminó ordenando el destierro del Papa.

De acuerdo al “Libro Pontifical”, el Papa San Marcelo, alejado de su Sede, se escondió en la casa de una mujer laica y, desde allí, siguió gobernando a la Iglesia. Al enterarse de esto, el emperador lo mandó apresar y lo envió a hacer trabajos forzosos en las caballerías y pesebres imperiales. El Papa Marcelo enfermó y falleció el 16 de enero del año 309.

error: Si reproduce información de este medio, por favor, citar la fuente
WhatsApp chat