Dios en la Tierra

Hoy se celebra a San Daniel Comboni, apóstol de Cristo entre los africanos

10 de octubre de 2021. XXVIII Domingo durante el año. Reflexión del Padre Alfredo Nicola.

Evangelio según San Marcos
 10, 17 – 30.

Cuando Jesús se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”.
Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.
Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”.
El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”.
Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”.
El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.
Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!”.
Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: “Hijos míos, ¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios!.
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios”.
Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”.
Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible”.
Pedro le dijo: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”.
Jesús respondió: ” Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia,
desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Hoy se celebra a San Daniel Comboni, apóstol de Cristo entre los africanos

Cada 10 de octubre la Iglesia católica celebra a San Daniel Comboni, misionero y fundador de la “Compañía Hijos del Sagrado Corazón de Jesús”, instituto que tomaría posteriormente el nombre de “Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús” -conocidos como “combonianos”- en honor a su fundador.

“Hacen falta evangelizadores que tengan el entusiasmo y el celo apostólico del Obispo Daniel Comboni, apóstol de Cristo entre los africanos”, subrayó San Juan Pablo II en la homilía de la ceremonia de canonización de este gran misionero, celebrada el 5 de octubre del año 2003. “Él empleó los recursos de su rica personalidad y de su sólida espiritualidad para dar a conocer a Cristo y hacer que fuera acogido en África, continente que amaba profundamente”, añadió el Pontífice.

San Daniel Comboni nació en Limone sul Garda (Brescia, Italia) en 1831, en el seno de una humilde familia de campesinos. Inició sus estudios en Verona, en el Colegio San Carlo, y luego pasó al Instituto fundado por el Padre Nicolás Mazza. Allí estudió filosofía y teología, y fue allí también donde empezó a interesarse por las misiones en el África Central.

Fue ordenado sacerdote en 1854 y unos años después, lleno del espíritu misionero que Dios suscitó en él, partió rumbo a África. Allí encontró una realidad caracterizada por la pobreza material y la miseria espiritual, con gentes que no conocían a Dios y que al mismo tiempo carecían de las condiciones básicas para vivir dignamente. Comboni, a su regreso a Italia, decide entonces hacer algo para ayudar a aquellos hijos de Dios por los que al parecer nadie estaba dispuesto a hacer algo. Daniel, como respuesta a tan gran necesidad, empezó a pedir recursos para la misión africana, primero viajando por distintos lugares de Europa y luego, incluso, pidiendo ayuda entre los obispos asistentes al Concilio Vaticano I, en el que participaba.

Daniel Comboni fue el fundador de dos institutos misioneros, uno de varones y otro de mujeres: los Misioneros Combonianos y las Hermanas Combonianas. Posteriormente, sería nombrado Vicario Apostólico de África Central y consagrado obispo en 1877.

A lado de sus hermanos africanos, pasó innumerables peripecias y dificultades, como fueron la muerte de algunos misioneros, enfermedades, crueles sequías y el asedio de esclavistas modernos. Mons. Comboni tuvo que enfrentar incluso acusaciones infundadas. Pese a todo, el obispo se mantuvo fiel a la Cruz de Cristo, siempre en pos de la consolidación de la actividad misionera en el África Central. Murió el 10 de octubre de 1881.

Actualmente, los combonianos trabajan en diversas obras misioneras alrededor del mundo y su presencia en África se mantiene incluso en zonas de conflicto, o donde los cristianos son perseguidos. Al mismo tiempo, los hermanos combonianos han calado en el alma y la cultura popular católica a través de sus ágiles publicaciones como “Aguiluchos” y “Misión sin fronteras”, revistas con las que dan a conocer el trabajo misionero en el mundo de hoy.

El equipo de ACI Prensa tiene un especial cariño por San Daniel Comboni porque la agencia fue fundada, el 13 de marzo de 1980, por un misionero comboniano, el sacerdote alemán P. Adalberto María Mohn, fallecido en 1987.

 

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