Economías Regionales

Para hacer buen vino

El 24 de noviembre es el Día del Vino Argentino declarado en 2013 por el Congreso como Bebida Nacional. Así, hoy se festeja en todo el país el valor de la vitivinicultura. Muchas personas dedican su vida a lograr las mejores uvas. Cuando abrís una botella de vino para celebrar una ocasión especial… ¿pensás en cómo llegó a tus manos?

Todo empieza en la uva, el fruto de la vid. Es un cultivo que nació lejos, en Asia, se hizo famoso en Europa y llegó a la Argentina en el siglo XVI. Las condiciones climáticas y las propiedades del suelo en algunas regiones de nuestro país permitieron desarrollar viñedos de muy buena calidad. Hoy el cultivo de la vid se encuentra en varias provincias, pero Mendoza y San Juan concentran la mayor superficie.

Como todos los cultivos, la vid es atacada por insectos (como la cochinilla y la polilla de la vid) y también sufre enfermedades (principalmente causadas por hongos). Estas enfermedades además pueden afectar la calidad del vino. Por eso es muy importante estar atentos a las condiciones que predisponen la aparición de los hongos y, sólo en ese caso, aplicar los productos fungicidas necesarios.

Para hacer el vino, las uvas se cosechan, se prensan, se estrujan y luego se fermentan agregando levaduras. Las levaduras transforman el azúcar del jugo de uva en alcohol, en un proceso que se realiza en barricas de acero inoxidable y con permanentes controles, para asegurar la mayor eficiencia del proceso y la mejor calidad del vino. Después, se embotella de manera automatizada o manual, generalmente en botellas de vidrio oscuras para evitar que la luz afecte la calidad del vino. El corcho cierra, literalmente, este hermoso proceso asegurando que no entre oxígeno a la botella, lo cual es indispensable para que el vino no se arruine.

Volviendo al origen, gran parte del éxito de un buen vino está en la uva y, si de uvas se trata, hay mucho para elegir: ¡hay más de 10.000 variedades de uva en todo el mundo! La uva Malbec es considerada la variedad insignia de nuestro país y es la más cultivada. Los vinos Malbec argentinos son conocidos en todo el mundo, representan casi el 30% del volumen exportado y la mitad de la facturación. En segundo lugar, está la uva Bonarda y le siguen otras opciones muy interesantes como las variedades Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Sauvignon Blanc, entre otras delicias.

¿Sabías que en Argentina la vitivinicultura es una de las principales cadenas agroalimentarias, con un papel muy importante en las exportaciones y la generación de empleo?

 

DIOS EN LA TIERRA

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