Agricultura Destacada

Trigo en alerta: ante la detección de roya amarilla, el monitoreo es fundamental

Desde el INTA recomendaron el monitoreo exhaustivo. Esta enfermedad, provocada por un hongo, puede provocar pérdidas variables en los rindes del cereal y afectar hasta el 60 % de los cultivares susceptibles. El trigo viene a dar revancha a los agricultores entrerrianos después la última campaña de soja y maíz que sólo los dejó en rojo.  Con el trigo nada puede fallar.

La campaña triguera 2018 comenzó con una sanidad muy buena y se mantuvo estable por varias semanas, con casos puntuales de mancha amarilla –Drechslera tritici-repentis- y septoriosis de la hoja –Zymoseptoria tritici)-que continúan sin demasiada relevancia, en general. Sin embargo, el pasado 6 de agosto, se detectó tempranamente  roya estriada o amarilla –Puccinia striiformis- en el departamento Paraná.

La detección temprana de roya estriada o amarilla –Puccinia striiformis – en María Grande, departamento Paraná, la llevó a cabo la Ing. Agr. Silvana Brondi, el lunes 6 de agosto, es decir 4 días antes que en la campaña de 2017. Se localizó en un lote de 13 hectáreas en encañazón ( Z33) de una variedad de trigo reconocida por su susceptibilidad.

La Ingeniera Agrónoma Norma Formento, fitopatóloga responsable del Laboratorio de Patología Vegetal de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná ,Entre Ríos, ante este panorama, explicó a Mundo Rural que “esto no debe ser un empuje al uso masivo de fungicidas, sino a conocer el perfil sanitario de cada variedad de trigo sembrado” y aclaró, “no todas las variedades del cereal van a ser afectadas por el hongo, por eso es importante monitorear lote por lote”.

La destacada especialista insistió en el rol fundamental del monitoreo y aclaró “es mi deber desde el INTA anunciarlo porque conozco las epifitias que provocan estas royas en el mundo, a veces parece que se van pero están todos los años, como es el caso de la roya de la hoja, que desde 2016 se hizo visible en los campos entrerrianos”.

Desde el INTA la fitopatóloga, recomendó aumentar la frecuencia de monitoreos, observar hojas inferiores, confirmar que la enfermedad esté presente, cuantificar en variedades susceptibles, no debe superar el 10% de incidencia, “el monitoreo a campo es muy importante y no realizar aplicaciones masivas, racionalidad y trabajo son fundamentales”, destacó a Mundo Rural la profesional.

Formento finalmente reflexionó, “ hay que cuidar mucho esta campaña de triguera, hay que ayudar a salir adelante al país”, lo dijo recordando las tristes campañas de soja y maíz que fueron afectadas por la sequía.

Sobre la roya amarilla

El agente causal es Puccinia striiformis f. sp. tritici. Es un hongo del tipo biótrofo. Los hospedantes primarios son el trigo pan, trigo candeal y triticale.

El signo típico de esta roya se manifiesta por la presencia en las hojas de pústulas muy pequeñas, de color amarillo limón dispuestas en el sentido de las nervaduras, dando un aspecto de distribución lineal.

El área afectada posteriormente se necrosa. También se observa en las espigas, en glumas y aristas. De las royas que afectan al trigo es la única que se propaga más allá del lugar del punto inicial de infección (Roelfs et al., 1992). Por esto se la considera de tipo sistémica. Pocas infecciones iniciales pueden conducir al secado de las hojas sin necesidad de infecciones posteriores. En las reacciones consideradas resistentes a moderadamente resistentes se observa una escasa longitud de la estría, clorosis y baja a nula formación de pústulas.

Comparte muchas características con la roya de la hoja –Puccinia triticina-, como la variabilidad patogénica con la existencia de razas fisiológicas. Estudios destinados a la identificación racial no se desarrollan en Argentina debido a la baja importancia relativa que ha tenido esta enfermedad hasta el presente. Las muestras son enviadas al Laboratorio de referencia en Aarhus University (Dinamarca) para la identificación racial, las remitidas durante la campaña 2015 mostraron razas de baja virulencia como ya se identificaran en el año 2010. Sin embargo, algunas muestras presentaron similitudes a las razas denominadas “Warrior” presentes en Europa y caracterizadas por su agresividad. La presencia de estas razas en Argentina aún debe ser demostrada con nuevas pruebas.

Esta roya, requiere temperaturas más bajas para producir infección y la temperatura óptima es de 9 – 13 ºC (Roelfs et al., 1992). El período de mojado de hoja o rocío, necesario para el proceso de infección, no debe ser menor a las 6 horas. Es una enfermedad policíclica, con una duración del ciclo de aproximadamente 10 días (infección secundaria).

Es una enfermedad de aparición esporádica y suele presentarse en la región triguera sur (subregiones VS y IV), sobre cultivares altamente susceptibles, cuando las temperaturas durante la primavera son más bajas de las normales para el área y las condiciones de humedad son las adecuadas.

Las pérdidas ocasionadas en cultivares altamente susceptibles pueden llegar a ser de la misma magnitud o mayores a las de roya de la hoja o del tallo. En los años 2010, principalmente y 2015 ) se la registró en áreas donde previamente no había sido observaba como el Norte de Buenos Aires, Entre Ríos (Formento, 2011) y el Sur de Santa Fe.

En la campaña 2016 se diseminó con diferentes niveles de intensidad en esas provincias, en el SO de Buenos Aires y Córdoba. Como así también en nuestro país vecino, Uruguay, se observaron focos importantes.(Fuente INTA)

DIOS EN LA TIERRA

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