Según informó la Mg. Dra. Adriana Saluso de INTA EEA Paraná, uno de los casos se detectó en la AER Nogoyá de INTA, con una trampa activada del 16 de octubre al 6 de noviembre. El segundo caso corresponde al área de Rincón de Nogoyá, registrado por el CIAV, con monitoreos del 5 al 15 de noviembre.
Situación actual y factores climáticos
La situación epidemiológica actual presenta características diferentes a las del año anterior. Las bajas temperaturas invernales influyeron significativamente en la supervivencia de los adultos de las chicharritas y en los maíces voluntarios, lo que explica las densidades poblacionales más bajas observadas hasta el momento, afirma la profesional.
Recomendaciones del INTA
Frente a este escenario, el INTA recomienda intensificar los monitoreos mediante:
- Trampas cromáticas adhesivas para capturas.
- Red de arrastre como método de detección en cultivos.
- Observación directa en plantas de maíz , considerando dos aspectos fundamentales:
-Identificar la presencia de chicharritas en el cogollo de las plantas, compatibilizando con las capturas en las trampas cromáticas, ya que en ocasiones las chicharritas detectadas en las trampas no corresponden a infestaciones activas en el cultivo.
–Observar síntomas compatibles con las enfermedades transmitidas por las chicharritas, lo que permite detectar anomalías en las plantas y actuar preventivamente.
- Además, se sugiere seguir los informes emitidos por las distintas redes de monitoreo y mantener la vigilancia constante para prevenir posibles aumentos en la población de este insecto.
Estas medidas son clave para proteger los cultivos de maíz y asegurar una campaña agrícola más eficiente y productiva.














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