Dios en la Tierra

El santoral hoy recuerda a San Giuseppe Moscati

Fuente: ACI
12 Abril. Lunes de la segunda semana de Pascua. El santoral recuerda a San José Moscati y a San Alfiero.
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Libro de los Hechos de los Apóstoles 4,23-31.

Una vez en libertad, los Apóstoles regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente: “Señor, tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos;
tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor: ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos?
Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido.
Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien tú has ungido.
Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano.
Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad:
extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús”.
Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.

Salmo 2,1-3.4-6.7-9.

¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos hacen vanos proyectos?
Los reyes de la tierra se sublevan,
y los príncipes conspiran

contra el Señor y contra su Ungido:
«Rompamos sus ataduras,
librémonos de su yugo.»
El que reina en el cielo se sonríe;

el Señor se burla de ellos.
Luego los increpa airadamente
y los aterra con su furor:
«Yo mismo establecí a mi Rey

en Sión, mi santa Montaña.»
Voy a proclamar el decreto del Señor:
El me ha dicho: «Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy.»

«Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra.”
Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla»

Evangelio según San Juan 3,1-8.

Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos.
Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: “Maestro, sabemos que tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él”.
Jesús le respondió: “Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios. ”
Nicodemo le preguntó: “¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer?”.
Jesús le respondió: “Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu.
No te extrañes de que te haya dicho: ‘Ustedes tienen que renacer de lo alto’.
El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu”.

San Giuseppe Moscati

San Giuseppe fue el séptimo hijo del matrimonio conformado por Francesco Moscati (abogado) y una aristócrata, Rosa De Luca dei Marchesi di Roseto. La familia vivía en Santa Lucía di Serino, luego se trasladó a Nápoles en 1884, aquí recibió la Primera Comunión, cuatro años más tarde, en la iglesia de las Hermanas del Sagrado Corazón. En esta iglesia, Moscati se reúne con el beato Bartolo Longo, fundador de la ermita de Pompeya al lado de la iglesia y conoció a Santa Caterina Volpicelli. (Fuente: ACI)

Oración a San Giuseppe Moscati por la sanación para un enfermo

Oh San José Moscati,
sincero seguidor de Jesús, médico de gran corazón,
hombre de ciencia y fe, sincero y virtuoso que en el ejercicio de tu profesión
curabas el cuerpo y el espíritu de tus pacientes,
míranos a los que recurrimos con fe solicitando tu intercesión.

Danos la salud física y espiritual,
para que podamos servir con generosidad a los hermanos,
alivia las penas de los que padecen, conforta a los enfermos.

Consuela a los afligidos,
otorga esperanza a los que necesitan ser sanados.

Santo médico, tú que luchaste sin cesar por los que sufren
pide por los que ahora están padeciendo
para que encuentren fuerzas y ánimos
cuando el dolor y la desesperanza les abatan;
intercede para que Jesús nuestro Salvador
ponga su bendita y milagrosa mano sobre ellos,
como lo hizo con los que tenían graves enfermedades
durante su estancia en la tierra,
y les alivie en sus sufrimientos,
para que puedan vencer a la enfermedad
y que pronto recuperen la salud perdida,
en especial, glorioso san José Moscati,
pide un milagro para que… (nombre de la persona enferma)
sea sanado de la enfermedad que hoy tanto le aqueja.

Haz que los cuidados que reciba sean los mejores,
que los médicos y enfermeras que lo atienden
encuentren rápida y efectiva solución para curarle,
que no pierda las ganas de luchar, que ansíe vivir,
que no tenga padecimientos por sus dolores y el malestares,
solicita un milagro para que…
sea liberado de todo el mal físico que afecta su cuerpo.

Gracias san José Moscati, por escuchar nuestras súplicas,
tú que te entregaste total e incansablemente
a la cotidiana asistencia de los enfermos,
asiste en esta ocasión a…
te lo pedimos con inmensa confianza y fe,
préstale ayuda y conforta su cuerpo y alma.

Tú que fuiste un médico entregado y generoso
y nos demostraste que se puede ser santo en el trabajo,
sé un guía para todos nosotros:
enséñanos tener honestidad y caridad
a confiar en Dios todo bondad y amor
aun en las más duras pruebas,
y a cumplir cristianamente nuestros deberes cotidianos.

¡San José Moscati, ruega por nosotros!

Rezar el Credo, Padrenuestro y Gloria.

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