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Crece lentamente la fertilización de soja en Entre Ríos, es clave el análisis de suelos

Es importante considerar  inicialmente que el cultivo de soja extrae del lote cantidades importante de nutrientes por tonelada cosechada. La reposición de los mismos mediante la fertilización, garantizaría mantener la fertilidad de los suelos en el tiempo, por es es clave el análisis de suelos, considerando que es la mejor herramienta para predecir la respuesta al agregado de fertilizantes.

El trabajo realizado por el Ing. Agr. MSc. Juan Manuel Pautasso y el Ing. Agr. MSc. Ricardo José Melchiori, ambos de la Agencia de Extensión del INTA Diamante, resume conocimientos sobre el manejo de la fertilidad de los suelos y el uso de los fertilizantes en el cultivo de soja en Entre Ríos.

La soja es el principal cultivo en Entre Ríos, y ha tenido un crecimiento sostenido, estabilizando su superficie desde la campaña 2005/06 hasta la fecha en alrededor de 1.300.000 hectáreas lo que representa el 73% de la superficie agrícola, según los últimos datos de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.

A pesar de la importancia señalada, si bien la fertilización en el cultivo ha crecido en los últimos años, la proporción de la superficie fertilizada sigue siendo menor, estiman del orden del 60% a nivel nacional,  mientras que en los cultivos de trigo y maíz, que se ubicaría en el 85% a nivel nacional y en Entre Ríos podría acercarse al 100%.

¿Cuál es el punto de partida?

Una primer pregunta, es ¿cuál es la fertilidad del suelo? y si esté podrá abastecer adecuadamente al cultivo con los nutrientes necesarios. Para esto, debemos realizar una “evaluación de la fertilidad” de nuestro lote, generar un “buen diagnóstico” y finalmente determinar la “necesidad de fertilización” del cultivo de soja.

El análisis de suelos es la herramienta básica que utilizamos para evaluar la fertilidad y junto a los conocimientos agronómicos podemos realizar un correcto diagnóstico. Un correcto diagnóstico, es la base para un manejo racional de la fertilización.

¿Siempre hay respuesta en rendimiento de soja al agregado de fósforo (P)?

Sin considerar el nitrógeno, que para el cultivo de soja se abastece mayoritariamente por el proceso de fijación biológica del N desde el aire, el P es el principal nutriente que limita la productividad del cultivo.

El valor de P Bray 1, determinado desde un análisis del suelo, estima la disponibilidad del nutriente para los cultivos, habiéndose determinado que la respuesta a la fertilización fosfatada aumenta cuando los niveles de P Bray P de la capa superficial de los suelos (0-20 cm) disminuyen.

¿Existe respuesta a otros nutrientes?

Para nuestra región no se han encontrado beneficios al fertilizar con otros nutrientes.Para medir las respuestas a otros nutrientes se realizaron ensayos en campos de productores donde se midieron las parcelas fertilizadas y no fertilizadas con azufre y potasio con fertilizantes aplicados al suelo a la siembra, mientras que la respuesta a boro se evaluó con fertilizantes foliares.

Conclusión

El análisis de suelos es la mejor herramienta para predecir la respuesta al agregado de P, siendo el valor de P Bray I el indicador más adecuado.

En el centro oeste de Entre Ríos el nutriente que podría limitar la producción de soja es el P, aún no existen evidencias que otros nutrientes estén restringiendo el rendimiento del cultivo.

Una correcta fertilización deberá considerar que el cultivo de soja extrae del lote cantidades importante de nutrientes por tonelada cosechada. La reposición de los mismos mediante la fertilización, garantizaría mantener la fertilidad de los suelos en el tiempo.

 

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